En Chile, considerando el histórico del porcentaje del PIB destinado a la educación, podemos observar tres períodos: entre 1998 y 2000, los valores son más o menos estables (variando del 3,43% al 3,71%); del 2002 al 2006 hay una disminución progresiva de los recursos, que van del 4% al 3% del PIB; y luego entre el 2007 y el 2015, hay un incremento de los gastos hasta alcanzar el 4,9% del PIB, con excepción del 2011, cuando hubo una baja para el 4% del PIB. Sin embargo, en el país las inversiones se mantuvieron abajo del 6% del PIB, considerado como valor de referencia por los Estados de América Latina y el Caribe para la región. Cuando se relaciona el gasto público en educación con el presupuesto total del gobierno nacional, durante casi todo el período analizado en este estudio, los valores se mantienen por encima del 15%. Pero es en el período más reciente, de 2013 a 2015, que los valores más se aproximan al 20%, que es tomado como valor de referencia por los Estados de América Latina y el Caribe para este indicador. En el 2015, el país logra dedicar el 19,57% del presupuesto público total a la educación [sigue leyendo].

Dimensión de esfuerzo financiero público

Para medir el esfuerzo financiero en educación, se toma el gasto público en educación en proporción al Producto Interno Bruto (PIB) y al presupuesto total de cada país.

La relación con respecto al PIB estima la prioridad macroeconómica que tiene el Derecho Humano a la Educación en cada país, evaluando qué proporción de los recursos disponibles se está destinando a financiarlo frente a otros compromisos sociales. El valor de referencia es un mínimo del 6% del PIB en los países de América Latina y el Caribe, establecido en el Marco de Acción para la Educación 2030 y acordado por los Estados de la región en la Reunión Regional de Ministras/os de Educación de América Latina y el Caribe en Lima, Perú (2014). Este compromiso consta en la Carta de Lima, declaración final del evento.

La proporción del gasto educativo dentro del presupuesto público total mide su prioridad política, al comparar los recursos destinados a garantizar el derecho a la educación con el total de recursos empleados para cumplir todas las obligaciones del Estado. Respecto a este indicador, los Estados de la región acordaron, en dicha Reunión Ministerial de Lima, el compromiso en invertir el 20% del presupuesto público total en educación, valor este que tomamos como referencia.

Gasto público en educación como % del PIB

  • Gasto público en educación

  • /

  • PIB

Fuente: Instituto de Estadísticas de UNESCO (UIS).

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Datos en millones de dólares a precios corrientes. Fuente: Cálculo cruzado entre Estadísticas sobre Educación e Indicadores de Desarrollo Mundial – Banco Mundial.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Datos en millones de dólares a precios corrientes. Fuente: Banco Mundial – Indicadores de Desarrollo Mundial.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Panorama Regional

Gasto público en educación como % del Gasto Total

  • Gasto público en educación

  • /

  • Gasto público total

Fuente: Instituto de Estadísticas de UNESCO (UIS).

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Datos en millones de dólares a precios corrientes. Fuente: Cálculo cruzado entre Estadísticas sobre Educación e Indicadores de Desarrollo Mundial – Banco Mundial.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Panorama Regional

Dimensión de disponibilidad de recursos

En esta dimensión se miden los recursos que los gobiernos tienen disponibles anualmente, para garantizar el derecho humano a la educación a cada niño, niña o adolescente en edad escolar. Se estima con respecto a toda la población en edad escolar, de manera que se incluyen no solo aquellos/as que están matriculados/as en el sistema público, sino también los/as que están estudiando en escuelas privadas o se encuentran fuera del sistema, considerándose la pre-primaria, primaria y secundaria.

El valor considerado como el mínimo ideal para este indicador en América Latina y Caribe es de US$7.033,60, tomado como el promedio de este indicador para la mitad de los países de menores ingresos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el año 2010, considerándose la medición en dólares PPP constantes de 2011.

Los 17 países de menores ingresos de la OCDE en el año 2010 son: Francia, Italia, Nueva Zelandia, España, República de Corea, Israel, Grecia, Eslovenia, Portugal, República Eslovaca, República Checa, Hungría, Estonia, Polonia, Chile. México y Turquía.

Disponibilidad de recursos por persona en edad escolar

  • Gasto público anual en pre-primaria, primaria y secundaria

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  • Población en edad escolar (pre-primaria, primaria y secundaria)

Datos en dólares PPP a precios constantes de 2011. Fuente: Cálculo cruzado entre el Gasto en Educación calculado a partir del PIB (Banco Mundial – Indicadores de Desarrollo Mundial) y la población en edad escolar, según datos del Instituto de Estadísticas de UNESCO.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Datos en millones de dólares PPP a precios constantes de 2011. Fuente: Cálculos propios a partir de Instituto de Estadísticas de UNESCO y Gasto Público en Educación calculado a partir de PIB (Banco Mundial – Indicadores de Desarrollo Mundial). Incluye el gasto no localizado por nivel educativo.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Fuente: Instituto de Estadísticas de UNESCO.

Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Panorama Regional

Dimensión de equidad en el acceso escolar

El acceso a la educación debe ser igual para todas las personas, independientemente de su clase social o nivel de ingresos. Por eso, esta dimensión mensura a cada año los niveles de desigualdad en la asistencia escolar de los/las estudiantes. En esta comparación se tienen en cuenta los datos de jóvenes de 13 a 19 años de la quinta parte más rica y la quinta parte con menos ingresos de la población que vive en las zonas urbanas de cada país.

Como dato de referencia se asume una brecha cero, es decir, se espera que no haya diferencia entre las tasas de asistencia escolar de estudiantes con distintos niveles de ingreso.

Brecha de desigualdad en asistencia escolar

La primera columna (quintil 5) se refiere a la quinta parte más rica de la población analizada, y la segunda (quintil 1) corresponde al 20% con menos ingresos de la población analizada.

Fuente: CEPAL. Fecha de consulta: 9 de julio de 2018.

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Panorama Regional

Comentarios generales

Por el Foro por el Derecho a la Educación Pública de Chile

Efectivamente Chile, de acuerdo a los índices construidos, presenta una mejoría de la situación de la educación en las distintas dimensiones consultadas, aunque la disponibilidad y confiabilidad de los datos muestran que el país aún tiene mucho trabajo pendiente para construir índices confiables. A esto se une el elevado nivel de privatización que presenta el país, lo que incidiría principalmente en el indicador de equidad en relación a que la disponibilidad de los recursos no garantiza que sean utilizados efectivamente en la provisión de educación para los/as estudiantes.

En general, una parte importante de los recursos entregados por el Estado ha sido destinada a incrementar el patrimonio de los dueños de los colegios. Esta situación se pretende impedir con las reformas actualmente en etapa de implementación, sin embargo, existen análisis que muestran que aún existen fisuras en la reglamentación actual, que permitirían que la privatización siguiera sucediendo.

Por otro lado, también es altamente preocupante la enorme brecha que presentan los valores obtenidos con la información disponible y la línea de referencia que tiene cada dimensión. Está claro que la superación de esta brecha requiere reformas estructurales de orientación distinta a la seguida hasta ahora, que continúa asignándole al Estado el rol de regulador y no de garantía de derechos como correspondería.

También es claro que la superación de la brecha mencionada se hace mucho más difícil si no se hace el esfuerzo de superar la brecha interna que es de mucho mayor envergadura que la mostrada en el Sistema de Monitoreo. En este sentido las reformas diseñadas en Chile sólo alcanzan a detener la profundización de la desigualdad, producto de la dinámica operacional del sistema educativo implantado por la dictadura cívico-militar, y no contienen elementos que compensen y reparen el daño causado a varias generaciones de niños, niñas y adolescentes. La brecha interna alimenta la brecha externa y el esfuerzo requerido, además de ser multidimensional, es de una envergadura muy superior a la que se está considerando.

De todas maneras, el Sistema de Monitoreo es un valioso aporte al trabajo del Foro por el Derecho a la Educación Pública en Chile.